Jazz a través del lente

Por: Chris Hernández [Ig: lil.chrish]

Son las 3 de la mañana. El Festival Internacional de Jazz (FIJAN) acaba de terminar, y la verdad… todavía no lo puedo creer. Ni siquiera entiendo cómo llegué a capturar la magia de todo el evento. ¿Cómo llegué ahí?

Un día iba pasando por las redes sociales y me topé con el flyer. El primer grupo que vi fue The Guadalupe Funk Machine. Esto de inmediato me transportó a una época que viví en Ciudad de México, donde me rentaron un departamento absurdamente barato para la zona, y no entendía por qué… hasta que me mudé. Estaba justo encima de un estudio de grabación. Podría parecer una pesadilla, pero no lo fue: durante seis meses fui increíblemente feliz, pues era el primero en escuchar música nueva, a todas horas. Uno de los grupos que más sonaban ahí era justamente The Guadalupe Funk Machine, así que lo primero que pensé al ver el cartel fue: tengo que tomarles fotos. No quería ir como espectador, quería acceso total.

 

The Guadalupe Funk Machine, abriendo jam session del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Comencé a escribir a los organizadores del festival por Facebook, luego por otras redes… sin respuesta. Hasta que, días antes del evento, encontré un número celular al azar. Pensé que era de algún colaborador y mandé un mensaje totalmente random: “¡Hola! Quiero tomar fotos en su evento”. Cinco minutos después me contestaron.

Mi plan original era sólo ir al jam de The Guadalupe Funk Machine. Les mandé algunas fotos para que supieran a qué me dedicaba, y creo que andaban a mil por hora porque me respondieron: “Sí, escríbele a René para que te anote, y nos mandas las fotos”. Diez minutos más tarde, ya tenía acceso a todos los eventos.

 

Osmany Paredes. Concierto magistral del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Empecé a preguntarme: ¿cómo le voy a hacer para ir a todos, tomar fotos, editarlas al momento y además capturar lo que quiero? Llevaba meses estudiando fotografía de músicos, sobre todo jazzistas, porque sentía que eran las imágenes que más sentimiento transmitían… sin hacerle el feo a un buen perreo, claro.

 

René Aguirre, presentando jam session del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Así comenzó la aventura. Sin conocer a nadie, con una sola idea clara: tener paciencia para atrapar el momento exacto con mi cámara. Y sobre todo, capturar algo que para mí es esencial: el detrás del escenario. Yo me dedico al retrato, así que quería traer ese enfoque a estas fotos. Captar energía y aura en segundos no es fácil, técnicamente hablando.

 

Iván Almanza, guitarrista de la Big Bang Jazz de Chihuahua. Concierto magistral del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

El primer día se presentaron Palo Verde y la Big Band de Chihuahua. Qué momento. Fue épico ver cómo la orquesta se sincronizaba con el tren que pasaba justo al final de una melodía. No conté cuántos músicos eran, pero salían por todos lados. Logré colarme a los camerinos y tomé algunas fotos de cómo se preparaban, además de unas tomas al atardecer que quedaron increíbles. Un gran inicio.

 

Mujer del público. Jam session del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Esa noche fue el primer jam con The Guadalupe Funk Machine. Las bandas anteriores habían sido el calentamiento. Ahí fue cuando empezó el movimiento de verdad. Les tomé unos acercamientos muy buenos, y sobre todo, capturé la atmósfera.

El día siguiente: Will Rast. Y no, cállense los ojos. El recinto lleno, triple altura, y la música llenando cada centímetro del lugar. Tenía en mente dos fotos: una del rostro de Will y otra que mostrara cómo la música se expandía por el espacio.

 

Will Rast. Concierto magistral del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Me subí al segundo piso, intenté trepar a la azotea pero los guardias no entienden de arte (risas). Me senté en las escaleras a escuchar… se me olvidó para qué había ido; me gusta tanto la música que me convierto en espectador. Hasta que vi los pies del maestro Mario Montes, dije: “esa toma es desde el piso”. Y ahí va este sujeto, yo, de 1.83 metros y 100 kilos a contorsionarme alrededor del músico. Tomé tres fotos, como salieran. No supe lo que tenía hasta que llegué a casa. Para mí, ahí obtuve la foto del evento. Días después, cuando se la entregué impresa al maestro, me dijo:

Es la mejor foto que me han tomado en el escenario.

 

Mario Montes acompañando a Will Rast. Concierto magistral del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]


Esas palabras, viniendo de alguien que ha tocado en tantos recintos, fueron mi Pulitzer personal.

Después vino María Vázquez, una veracruzana que parecía inofensiva… lo que el público no sabía era cuántas cosas iba a mover. Fue como si todos tomaran terapia de regresión.

Estaba sentado entre el público (porque flojo), revisando la cámara, y de pronto vi ahí a una chica llorando. Me saqué de onda, seguí revisando lo técnico y entonces vi a María a través del lente… sentí la música. Fue simplemente espectacular. Un poco nerviosa antes de subirse al escenario; mientras se maquillaba la asusté (algo común viniendo de un moreno tatuado, pero esa es otra historia).

 

María Vázquez. Concierto magistral del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Y al final: Diidxa Jazz y Osmany Paredes. Para ese día ya estaba mi mente en otro nivel. Cada vez pedía más permisos, como quien no quiere la cosa, y logré el acceso total. Llevaba una misión clara: quería fotos desde el escenario. Normalmente vemos fotos del público hacia el artista, pero yo quería mostrar lo contrario: lo que el músico ve, lo que siente. El lado oculto de la luna (me salió lo poeta).

 

Diidxa Jazz en backstage, previo su concierto magistral en el Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Ese día tomé 1,392 fotos. Camerinos, acercamientos, todo. Pero todo eso se queda corto con lo que se vivió cuando empezó la música. Diidxa Jazz traía toda la f*ckin’ vibra del mundo. El solo de bajo al inicio fue brutal. Y cuando salió el cuarteto de Osmany… fue más un acto espiritual que un concierto. Estuve a dos metros de ese piano. Hubo un momento en que dije: al diablo las fotos, esto no lo voy a volver a ver nunca en mi vida. Cerré la cámara. Terminé el trabajo. Al final, tomé unas fotos más para justificar lo que me iba a comer del camerino.

 

Yubel Téllez, como parte del cuarteto de Osmany Paredes. Concierto magistral del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Creo que viví una experiencia muy distinta a la del público. Es difícil explicar con palabras la conexión que se genera entre el lente y el artista, pero aquí les dejo mis fotos favoritas del evento.

 

Osmany Paredes. Concierto magistral del Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

Gracias de corazón a Stephanie, a Ariel y a René (algunos de los organizadores del FIJAN) por confiar en mí, por compartir mi trabajo y por ver la visión desde el día uno. Un festival de jazz no necesita fotos de editorial o noticiero, sino imágenes que reflejen lo que el artista hace con su música. Esa libertad creativa siempre se agradece.

 

Osmany Paredes backstage, previo su concierto magistral en el Festival Internacional de Armando Núñez (FIJAN) 2025. Foto: Christian Hernández [Ig: lil.chrish]

 

*Chris Hernández:

Qué difícil es escribir quién soy, sobre todo cuando a veces ni yo lo sé del todo.
Entusiasta de la vida, arquitecto de profesión con especialidad en hospitales. Tal vez lo frío y complejo de ese mundo me empujó a buscar el otro lado de la vida: el humano, el emocional. Así llegué a la fotografía… y a crear una modesta marca de ropa, cuyo verdadero propósito es llevar un mensaje en contra de la depresión.

Fan del café —del que quita el sueño y del que da paz— y con pequeños rastros de autismo, ¿qué podía salir mal?

No sé si ya sé quién soy, pero al menos sé qué me mueve.